Barrio y Templo
de Jalatlaco
Emplazamiento
La reciente expansión urbana de Oaxaca, que sobrepasó
límites del centro histórico, ha transformado la fisonomía
de muchos suburbios circunvecinos, con excepción de Jalatlaco,
donde se encuentra el templo de San Matías.
Se trata de un asentamiento formado por una veintena
de manzanas, hasta hace muy poco separadas de la traza virreinal
de la antigua Antequera por el cauce del río Jalatlaco. Encima
del río entubado se construyó la moderna Calzada de
la República. Fuera de esta importante obra vial el barrio
cuenta con la Calzada Niños Héroes de Chapultepec,
ubicada un poco más al norte; esta arteria constituye ahora
la principal salida hacia el Istmo.
Muchas de las actividades artesanales, que desde hace tiempo han
dado justa fama a sus laboriosos habitantes, siguen practicándose
en el barrio, con la diferencia de que ahora hay pequeñas
industrias e incluso algunos bufetes o consultorios de profesionistas
libres.
Predominan en el paisaje urbano las viviendas de un solo nivel,
las fachadas pintadas en vivos colores, los balcones enrejados,
y los frescos patios interiores. Algunas conservan los tejados que
antaño eran signo de condición suburbana.
El atrio de la iglesia no solamente figura como tránsito
de lo civil a lo religioso, sino también como un lugar de
convivencia al que acuden los vecinos con frecuencia. Varios tulipanes
africanos de extendido ramaje lo adornan de modo inmejorable.
Historia

El pueblo de Jalatlaco, originalmente núcleo de habla Zapoteca,
ya existía en el valle de Oaxaca cuando llegaron las fuerzas
de Francisco de Orozco el 25 de diciembre de 1521. Orozco lo convirtió
en un enclave español al asentar allí mexicas reclutados
para el ejército conquistador. Mientras tanto fundó
su primer campamento en Oaxaca: Segura de la Frontera.
Según una versión, Orozco ocupó con indígenas
mexicas también los asentamientos que luego llegarían
a ser los pueblos de El Marquesado, San Martín Mexicapan,
San Juan Chapultepec, Santa Anita, Ixcotel, Tepeaca, Jalatlaco y
Xochimilco. Según otra versión, el establecimiento
de Jalatlaco y del resto de las villas dentro de los límites
de El Marquesado del Valle de Oaxaca ocurrió hacia 1530,
como consecuencia de un litigio territorial entre Hernán
Cortés y la villa de Antequera.
Una vez fundada la villa, comenzó el proceso de evangelización.
Se fundaron casas-convento y templos de cada orden principal. Fuera
de estas bases en la ciudad, había algunas misiones en los
pueblos aledaños y hasta en regiones lejanas, donde se enseñaba
el evangelio en las lenguas nativas. Algunos de estos establecimientos
se convirtieron más tarde en parroquias.
Parece que en los primeros tiempos el pueblo de Jalatlaco no tenía
templo propio. La primera ermita de Antequera, levantada sobre terrenos
del pueblo, funcionó como ayuda de parroquia en esta comunidad,
al menos hasta la llegada de los monjes juaninos a Oaxaca en 1698.
A raíz de la fundación del hospital de San Juan de
Dios, el capitán Díaz Masseda solicitó del
cura y de los vecinos de Jalatlaco la cesión de la ermita
de Santa Catarina para que se construyera otro templo, el de la
Coronación, a una cuadra al poniente de San Juan de Dios.
A
los habitantes de Jalatlaco asistía también la orden
jesuita disponían de una iglesita llamada San José,
construida frente a La Soledad por los propios fieles entre 1588
y 1594 en un terreno donado por una india rica conocida como María.
El templo de San José fue abandonado y cedido al clero secular
hacia 1612, en aras del conflicto sobre jurisdicción de parroquias
que afectó a las órdenes religiosas desde los primeros
años del mismo siglo. La orden jesuita fue, según
dice Gay, "temiendo que la parroquia de Jalatlaco, que hacía
tiempo administraba, crease algunas diferencias con el ordinario;
la abandonaron a pesar de las súplicas del virrey".
El nuevo templo de Jalatlaco, originalmente consagrado a Santa
Catarina Mártir. Es imposible fijar con exactitud la fecha
de su construcción, pero ésta debe coincidir con los
principios del siglo XVII. El aspecto actual del santuario es resultado
de la reconstrucción iniciada a finales de ese siglo y concluida
hacia 1713, según lo indica la fecha registrada en la clave
de la puerta principal. El cementerio del templo dejó de
existir en la época de la Reforma.
Afectado por los temblores, el templo fue reconstruido por el obispo
Buenaventura Blanco y Elguero, que tomó posesión de
la diócesis el 4 de noviembre de 1754. El 13 de marzo de
1941 la iglesia fue declarada monumento histórico por la
Comisión de Bienes Nacionales.
El Templo de San Matias Jalatlaco, ha sido objeto de una profunda restauración en su campanario y fachadas, desde el año 2004, es por ello que actualmente luce esplendoroso. De igual forma, algunas calles han sido rehabilitadas en sus empedrados, incluyendo la introducción del cableado subterráneo, devolviendo a este barrio la belleza de sus calles asi como el colorido en las fachadas de sus casas.
Desde 1987 el Barrio de Jalatlaco al ser parte de la ciudad de Oaxaca, fue declarado por la UNESCO Patrimonio Cultural de la Humanidad. |